A pesar de ser una de las estrellas más grandes de Hollywood, Audrey Hepburn tuvo dificultades para encontrar y mantener el amor que siempre soñó, pues su enorme fama complicaba sus relaciones sentimentales.
Por esta razón, la protagonista de películas como Roman Holiday y Breakfast at Tiffany’s, eligió mantener sus relaciones sentimentales lejos de los reflectores, protegiendo una faceta de su vida que consideraba profundamente personal.
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Cómo logró Audrey Hepburn mantener su vida sentimental en privado y lejos de Hollywood
Durante una entrevista para la revista People, Pamela Keogh, autora de Audrey Style, reveló cómo la actriz, quien estuvo casada en dos ocasiones, logró mantener su vida sentimental y sus asuntos personales al margen de los reflectores.
“Lo más importante para Audrey era la discreción. A diferencia de otras estrellas de Hollywood, nadie sabía realmente con quién salía ni qué hacía en su vida privada”, explica Keogh.
La autora también recuerda el romance que Hepburn mantuvo con William Holden: “Hubo una gran pasión entre ellos, pero nadie lo sabía realmente. Nadie sabía nada de Audrey, y eso es bastante sorprendente”.
Los matrimonios de Audrey Hepburn
Audrey Hepburn se casó con Mel Ferrer en 1954 y juntos tuvieron a su hijo Sean en 1960, y de acuerdo con Keogh, Ferrer fue inicialmente un esposo protector que la apoyó y enfrentó a productores en su nombre; sin embargo, la situación cambió cuando la carrera de Hepburn despegó y ella se convirtió en una de las mayores estrellas de Hollywood, mientras Ferrer quedó a la sombra de su éxito.
Tras divorciarse de Mel Ferrer en 1968, Audrey Hepburn se casó en 1969 con el psiquiatra italiano Andrea Dotti, con quien tuvo a su hijo Luca en 1970, y Pamela los describe como una relación intensa que comenzó rápidamente, aunque también estuvo marcada por rumores de infidelidad.
Hepburn no tomaba los divorcios a la ligera y siempre intentaba solucionar los problemas antes de poner fin a sus matrimonios, por lo que la ruptura con Dotti fue especialmente dolorosa para ella.
“En cada caso, en realidad, probablemente aguantó más tiempo del que debería, para su propio perjuicio. Debido al divorcio de sus padres, su sueño en la vida realmente no era estar en Hollywood, sino tener un hogar, una familia, hijos, una vida familiar segura y tranquila”, dice Keogh.