La serie basada en las novelas de Elle Kennedy ha conquistado a los fans no solo por la química entre Garrett Graham y Hannah Wells, sino por la manera en que aborda temas como el consentimiento, violencia doméstica, el abuso sexual, la vulnerabilidad masculina y las relaciones sanas.
A primera vista, “Off Campus” podría parecer otra historia de romance universitario. Sin embargo, detrás de los momentos románticos entre Garrett Graham y Hannah Wells, la serie explora temas complejos que han conectado profundamente con la audiencia .
Sí importa cómo él trata a tus amigas
La serie construye así una historia donde la conexión emocional tiene tanto peso como el romance. También importa cómo trata a las personas que te importan. Uno de los detalles más sutiles, pero significativos, ocurre durante la noche del bar en el episodio tres.
Antes de centrarse únicamente en Hannah, Garrett se asegura de que su amiga Allie esté cómoda y protegida, incluso cubriéndola con una cobija antes de subir con Wells. El momento demuestra que el cuidado y la consideración no deben limitarse a la pareja, sino extenderse también a las personas que forman parte de su círculo cercano.
El trauma detrás de la decisión de no beber en fiestas
Uno de los temas más delicados de la historia es el pasado de Hannah. La joven evita beber alcohol en público debido a una experiencia traumática ocurrida durante la preparatoria, cuando fue víctima de abuso sexual después de que alguien alterara su bebida.
Cuando Garrett descubre la razón, no intenta presionarla ni minimizar lo ocurrido. Por el contrario, le asegura que, si decide tomar durante una fiesta, él cuidará de ella. Le dice, en una escena que refleja la importancia de crear espacios seguros para las víctimas y respetar sus tiempos.
Protegeré tus bebidas con mi vida.
El consentimiento es clave
Uno de los momentos más aplaudidos de la serie ocurre cuando Garrett recibe un consejo de DiLaurentis en el gimnasio: hacer que Hannah se sienta segura durante la intimidad y recordar que el consentimiento siempre es lo más importante.
La idea vuelve a aparecer mientras Hannah se cambia de ropa frente a él y Garrett decide darse la vuelta. Cuando ella le señala que no es necesario, siendo que está a punto de verla sin nada puesto, él responde: “Sí, pero no hasta que tú quieras”. Lejos de presentar el consentimiento como una formalidad, la serie lo muestra como una expresión de respeto, confianza y cuidado mutuo.
Una masculinidad vulnerable que rompe estereotipos
Durante el episodio cinco, titulado “La abstinencia”, Garrett comparte con Hannah uno de los capítulos más dolorosos de su vida: la violencia ejercida por su padre. Después de perder a su madre por una enfermedad, expresa su enojo y tristeza por no poder protegerla de su papá, además de que también él sufría de violencia doméstica.
La escena destaca porque el personaje se permite llorar, expresar su dolor con un trauma de su infancia y aceptar el apoyo de Hannah. En lugar de construir un protagonista emocionalmente inaccesible, “Off Campus” apuesta por mostrar que la vulnerabilidad es la intimidad más profunda que viven las parejas.
Se enamoraron de sus personalidades, no de su apariencia
Aunque la atracción física existe desde el principio, la relación entre Hannah y Garrett se fortalece gracias al tiempo que pasan juntos y una amistad que se forja en los primeros episodios. Él admira su talento cuando la escucha cantar y ella encuentra en Garrett a una persona que la escucha, la respalda y la hace sentir segura después de compartir uno de sus secretos más dolorosos.
Más allá de los clichés del romance universitario, “Off Campus” ha encontrado una audiencia fiel porque utiliza su historia de amor para abrir conversaciones sobre consentimiento, trauma, salud emocional y relaciones sanas. La serie ha sido tan exitosa que inclusive Harry Styles habló de ella en su concierto, siendo que hay varias canciones de One Direction en distintas escenas.