Cuando Millie Bobby Brown apareció por primera vez como Eleven en “Stranger Things”, el impacto fue inmediato. Pero detrás de ese personaje icónico hubo una decisión que, para una niña, resultó tan poderosa como aterradora: raparse la cabeza a sus 12 años.
En un video reciente, la actriz reaccionó a sí misma relatando cómo le raparon su cabeza para interpretar al que hasta ahora, ha sido su papel más importante. Primero vino el corte de cabello, que parecía manejable. Pero cuando la estilista anunció que usaría una rasuradora, la realidad la alcanzó. Cada centímetro menos la hacía preguntarse si realmente estaban seguros de seguir adelante.
Hoy, a sus 21 años, entre risas y ternura, habló de sí misma en ese momento.
Considerando el mundo que me rodeaba en ese momento, haber podido mantener los pies en la tierra y seguir tan emocionada y agradecida es algo de lo que definitivamente me siento orgullosa de esa versión de mí misma.
La imagen de Eleven sin cabello no solo rompió estereotipos, también acompañó la narrativa de un personaje vulnerable pero poderoso, y marcó el inicio de una carrera extraordinaria. Con el paso del tiempo, Millie ve a esa versión de sí misma con admiración: una niña enfrentando el miedo con determinación, sin saber que estaba dando forma a un ícono cultural.