Ver a los hijos cumplir sus sueños es motivo de orgullo, pero también implica aprender a vivir nuevas distancias. Paola Rojas está atravesando esa etapa con Paulo, uno de los mellizos que tuvo con el exfutbolista Luis Roberto Alves, ‘Zague’, quien se mudó a Estados Unidos para continuar su formación deportiva.
La periodista viajó recientemente a Orlando, Florida, para visitar a su hijo de 15 años, quien vive en una academia de alto rendimiento enfocada en el fútbol. El reencuentro fue motivo de alegría, pero también la llevó a compartir una reflexión sobre lo difícil que puede ser despedirse cuando los hijos comienzan a construir su propio camino.
El emotivo reencuentro de Paola Rojas con su hijo Paulo
A través de sus redes sociales, Paola publicó fotografías de su visita a Paulo y dedicó unas palabras al adolescente, en las que expresó tanto el orgullo que siente por él como la nostalgia de tenerlo lejos.
“Agradecida con la vida por el hijo que tengo. Es cariñoso, responsable, divertido, bondadoso y está lleno de talento. Ahora que vive lejos me emociona visitarlo, aunque me cuesta mucho despedirme”, escribió.
El mensaje muestra la mezcla de emociones que acompaña esta nueva etapa familiar: la felicidad de verlo perseguir una meta propia y la dificultad de regresar a casa después de pasar tiempo juntos.
Paulo sigue los pasos de su papá, ‘Zague’
Paulo nació en agosto de 2011 y ha decidido orientar su futuro hacia el fútbol, una disciplina que forma parte de la historia de su familia gracias a la trayectoria profesional de su padre.
Luis Roberto Alves, conocido como ‘Zague’, desarrolló una destacada carrera como delantero. Jugó en equipos como América, Atlante y Necaxa, y después de retirarse de las canchas continuó ligado al deporte como comentarista.
Ahora, Paulo se encuentra en una academia deportiva de alto rendimiento en Orlando, donde busca desarrollar sus habilidades y prepararse para el siguiente paso en su formación. Su mudanza representa una decisión importante a sus 15 años, pero también una oportunidad para trabajar en la meta que ha elegido.
El desafío de Paola ante el nido vacío
La distancia no es completamente nueva para Paola. En septiembre, la comunicadora había hablado sobre la ausencia de Paulo y lo mucho que lo extrañaba, al tiempo que reconocía sentirse orgullosa de que estuviera luchando por sus sueños.
Los mellizos Paulo y Leonardo han comenzado a tomar caminos distintos: Paulo vive en Estados Unidos para seguir su preparación futbolística, mientras Leonardo permanece en México con su mamá.
En aquella conversación, Paola reconoció que la partida de su hijo le había hecho experimentar el llamado “nido vacío”, una etapa en la que los padres comienzan a adaptarse a la independencia de sus hijos. “Lo extraño sin control, lo extraño todos los días”, expresó entonces.
Su visita a Orlando fue, por ello, más que un viaje familiar: una oportunidad para compartir tiempo con Paulo y acompañarlo en una etapa que combina nuevos retos, crecimiento y aprendizajes para ambos.
Aunque despedirse sigue siendo difícil, las palabras de Paola reflejan una forma de acompañar a los hijos mientras construyen su propio futuro: estar presente, celebrar sus logros y aprender a vivir la distancia sin dejar de sentirse cerca.