A raíz del estreno de Marty Supreme, protagonizada por Timothée Chalamet, la moda encontró un nuevo objeto de deseo. La marca de lujo Nahmias, en colaboración con la productora A24, lanzó una serie de chamarras conmemorativas de edición limitada inspiradas en la estética retro de la película. Las piezas se vendieron a través de pop-up stores en ciudades como Nueva York y Londres, donde se agotaron rápidamente.
Poco tiempo después, las chamarras comenzaron a aparecer en plataformas de reventa, alcanzando precios de miles de dólares y consolidándose como uno de los artículos más codiciados surgidos del universo cinematográfico reciente.
La prenda, parte de la colección oficial para promocionar la película, retoma la estética deportiva de los años cincuenta. Se trata de una chamarra tipo bomber disponible en tonos azul, blanco y naranja, con claras referencias a las chamarras que usaban los jugadores de ping pong de esa época, un elemento central dentro de la narrativa visual del filme.
Su popularidad se disparó aún más cuando varias celebridades fueron vistas usándola y compartieron imágenes en redes sociales. Entre los nombres que ayudaron a viralizarla se encuentran Hailey Bieber, Justin Bieber, Tom Brady, Frank Ocean, Kendall Jenner y el futbolista Declan Rice, entre otros.
La película narra la historia de Marty Mauser, un joven prodigio del tenis de mesa en los Estados Unidos de los años cincuenta. Talentoso, carismático y profundamente ambicioso, su obsesión por la gloria lo arrastra a un vertiginoso mundo de apuestas, excesos y egoísmo, que lo obligará a enfrentarse a sí mismo en un camino de caída y redención. La historia está inspirada en la vida del excéntrico jugador real Marty Reisman.
Más allá de ser una simple pieza de merchandising, la chamarra de Marty Supreme se convirtió en un símbolo de cómo el cine, la nostalgia y el lujo pueden converger para crear fenómenos virales que trascienden la pantalla y se instalan directamente en el street style global.