El estreno de la bioserie sobre la icónica banda Timbiriche en la plataforma ViX ha generado una conversación inmediata en el panorama del entretenimiento en México. Sin embargo, el lanzamiento del proyecto llega acompañado de contundentes deslindes legales y públicos, tanto por parte de los exintegrantes del grupo como del exproductor Luis de Llano.
La postura de los integrantes originales: “Ninguno de nosotros participó”
A través de un comunicado conjunto firmado por Sasha Sokol, Benny Ibarra, Erik Rubín, Mariana Garza, Alix Bauer y Diego Schoening, los miembros fundamentales de la agrupación aclararon su posición frente al proyecto televisivo:
Ninguno de nosotros participó en la creación de esta serie, ni fuimos consultados. Tampoco autorizamos el uso de nuestra imagen, voz o identidad.
En el mensaje, los músicos enfatizaron que la producción se presenta como una historia ficcionada que puede mezclar hechos reales con situaciones que nunca sucedieron. Asimismo, subrayaron el valor de su trayectoria compartida y dejaron abierta la posibilidad de contar su propia versión en el futuro:
La serie que está por estrenarse no es la historia de Timbiriche contada por nosotros. Quizá algún día decidamos contarla pero entonces, será con respeto por quienes la vivimos y en nuestra propia voz.
El rechazo legal de Luis de Llano
Por su parte, el exproductor Luis de Llano Macedo emitió un desplegado oficial a través de su representación legal en el que fijó su postura y anunció acciones de deslinde. En el documento, su equipo jurídico externó la oposición formal del productor al uso de su nombre e imagen con fines lucrativos:
Oposición al uso de imagen: El comunicado señala que se enviaron notificaciones por vías notariales y judiciales a las empresas involucradas para manifestar el rechazo explícito a la utilización de su imagen.
Cumplimiento judicial: La representación de De Llano aclaró que se han presentado promociones de cumplimiento formal respecto a las resoluciones derivadas del proceso legal civil que sostiene con Sasha Sokol, enfatizando que cualquier asunto relacionado con dicho fallo continuará sustanciándose de forma exclusiva a través de los tribunales de justicia.
Silencio procesal: El comunicado concluye indicando que el productor se deslinda de cualquier narrativa emitida de forma unilateral por terceros y que se mantendrá en silencio procesal mientras concluyan las etapas legales institucionales.
La versión de la producción: Dramatización e investigación periodística
Frente a los señalamientos, la producción de la serie, encabezada por Pablo Cruz, sostuvo que el proyecto está concebido como un trabajo de ficción inspirado en hechos públicos y en una investigación periodística:
Tomamos toda esa información y nos inspiramos en todo eso para escribir una ficción, es nuestra interpretación de lo que pasó.
Respecto a los permisos legales sobre las personalidades representadas en la trama, la producción argumentó que la obra se ampara en la interpretación dramatizada de la coyuntura cultural y mediática de la época.
Aunque la producción busca capturar el fenómeno cultural que representó Timbiriche en las décadas de los 80 y 90, la serie se estrena en medio de un claro distanciamiento por parte de sus protagonistas reales, quienes apuestan por resguardar la autenticidad de su historia para cuando decidan relatarla de primera mano.