En la mesa de cualquier negociación donde Yanery Villegas toma asiento, los números llegan al final. Primero viene algo que la industria financiera rara vez sabe manejar: la escucha. La de una economista conductual con dos maestrías en finanzas y estudios avanzados en psicología aplicada que, hace más de veinte años, llegó a una conclusión que el sector tardó en tomar en serio: la riqueza material, sin inteligencia emocional, no protege. Fractura.