Es la reina de belleza más mediática y popular del mundo, originaria de un estado que nunca había ganado una corona y representante de un país que, hasta ahora, no se había mostrado tan apasionado por este tipo de certámenes. Hoy, la tabasqueña levanta la cabeza con orgullo y alza la voz como la mujer que es; una a la que no le interesa quedarse calladita para “verse más bonita”